Políticas para viajar con mascotas en avión

Las políticas para viajar con mascotas en avión son lo primero que debes investigar si tienes planeado volar con tu mejor amigo de cuatro patas. Como alguien que promueve una vida plena y el bienestar integral, entiendo que nuestras mascotas son parte esencial de nuestra familia y su seguridad es prioridad. Recientemente volé de Lima a Madrid con mi gatito Bellamy y, aunque el proceso es minucioso, una buena planificación garantiza que el trayecto sea lo más tranquilo posible para ambos.

En el caso de Plus Ultra, las políticas de viaje con mascotas exigen un orden lógico. Lo primero es validar los requisitos sanitarios del país de destino en fuentes oficiales y nunca en redes sociales. Una vez que se tiene claro lo que exige el país de llegada, se buscan las aerolíneas que cubren esa ruta y permiten mascotas. Es en ese momento que se debe validar con ellas si existen requisitos adicionales. En mi caso, inicié este trámite con nueve meses de anticipación, superando con creces el mínimo de cuatro meses que se suele recomendar. A continuación entenderán por qué se tomaron más meses de lo «recomendado».

consejos para volar con gatos en un avión
El personal de tierra y en cabina fueron muy amables, lamentablemente esto no sucede con todas las aerolíneas y todos los vuelos

Validación de cupos y políticas para viajar con mascotas en avión (Plus Ultra)

Un punto crítico es entender que Plus Ultra tiene límites de capacidad: permiten 10 mascotas en cabina y 25 en bodega (esto puede variar de acuerdo al tamaño del avión). Es vital saber que no permiten mascotas en clase business o ejecutiva, y tampoco aceptan mascotas de soporte emocional; solo se permiten animales de servicio debidamente documentados. Antes de comprar el pasaje, se recomienda enfáticamente llamar para verificar la disponibilidad del vuelo. Una vez confirmado el cupo, se realiza la compra y nuevamente se llama para registrar a la mascotita con su peso, raza y medidas del canil. No se debe esperar a hacerlo en las últimas horas previas al vuelo. Este es el error más común, pues las personas entienden que se «debe» llamar entre 24 y 48 horas antes de volar.  Sin embargo, dicho número es el «mínimo» de tiempo, pues la reserva del cupo se puede hacer varios meses antes.

El costo de la tarifa, incluyendo impuestos, en mi caso y volando a fines del 2025, fue de aproximadamente 236 dólares americanos. Tras la reserva, se recibe un link de pago por correo y, en menos de una hora, el comprobante oficial que es similar a un pasaje. Sobre la seguridad, recomiendo la utilización de un dispositivo de rastreo para monitorear a tu mascota, pero siempre verifica antes con la aerolínea si su uso está permitido durante el vuelo. Además de la placa de identificación, mandé a bordar parches con el nombre de Bellamy, mi teléfono y redes sociales, los cuales coloqué en su pañoleta y arnés. El bordado fue hecho con hilo luminiscente que brilla en la oscuridad. Para la cabina, usé una mochila de 40x30x18 cm, cumpliendo con el estándar de canil flexible que pide la aerolínea (máximo 55x40x20 cm y 10 kg de peso total). Ojo: cada aerolínea es diferentes y sus condiciones pueden variar.

volando con mascotas Lima a Madrid
La aerolínea me brindó la facilidad de hacer check in preferencial, pero no siempre es así

Trámites sanitarios y procesos oficiales en Perú

La gestión documental es la parte más exigente. Además del microchip y las vacunas al día, de preferencia, en el formato oficial del colegio veterinario del Perú (proceso que inicié en enero para el viaje fechado en setiembre), el requisito más complejo para entrar a Europa es el examen serológico de rabia realizado en un laboratorio internacional autorizado. Tras la toma de muestra*, se debe esperar un mes por el resultado y luego cumplir una cuarentena obligatoria de tres meses antes del viaje. Siendo además importante asegurarse de tener la desparasitación interna y externa vigente (días previos al viaje). Si se necesita asesoría técnica en Lima, el teléfono de SENASA es + 51 5751599.

En mi experiencia, acudí a las oficinas de SENASA dos días antes del vuelo para obtener el Certificado Sanitario de Exportación. El día del embarque en el aeropuerto de Lima, llegué con cuatro horas de antelación. El primer paso oficial fue dirigirme a Aduanas de Perú para declarar la salida de Bellamy, un trámite esencial para evitar inconvenientes o cobros de impuestos al retornar al país. Luego, en el counter de check-in, presenté toda la documentación original y recibí una lista de verificación firmada que confirmaba que cumplíamos con todos los requisitos.

Políticas para viajar con mascotas en avión Senasa
El certificado emitido por Senasa es el documento más importante para salir del país junto al examen serológico

La experiencia a bordo y llegada a España

Durante el vuelo de Lima a Madrid, el personal de cabina fue muy respetuoso. Mantuve a Bellamy en su canil sobre mis piernas y lo cubrí con una manta para evitar que se estresara con el movimiento de la cabina. Le administré un relajante natural en pastilla, siguiendo la dosis recomendada, antes de volar. Además es importante llevar un kit con pañitos húmedos, bolsitas de desechos, snacks y sus documentos a la mano. Al llegar a Madrid, luego de pasar por migraciones y recoger el equipaje, se debe acudir a la oficina de Aduanas para registrar formalmente el ingreso a España del animalito.

Viajar con una mascota requiere paciencia y mucha gestión documental, pero tener la posibilidad de seguir junto a ella, hace que cada trámite valga la pena. Recuerda que la clave está en la anticipación y en seguir estrictamente las normativas vigentes.

¿Tienes alguna duda específica sobre el trámite de la prueba serológica o el tipo de canil permitido para viajar a Europa? ¿Te quedaron algunas dudas sobre las políticas para viajar con mascotas en avión? Escríbelas en los comentarios.

Políticas para viajar con mascotas en avión Plus Ultra
Cada tres o cuatro horas, iba al baño con Bellamy para verificar su estado y darle su snack húmedo favorito

* Como el examen serológico es costoso, se recomienda colocar un refuerzo de vacuna, un mes después de la vacuna contra la rabia. A los 30 días posteriores a ese refuerzo (fecha exacta), es ideal tomar la muestra para el examen, pues es cuando se garantiza que los niveles de anticuerpo estarán dentro de los rangos válidos. Este proceso toma dos meses, a lo que se le suma un mes para obtener el resultado del examen y los meses de cuarentena (5 meses solo en este proceso). Debes considerar un margen extra de unos tres meses, por si tienes problemas con el examen o se le detecta un problema de salud a tu mascotita.

¡Te leemos, deja tu comentario!