jovenes con problemas de concentracion

El presente blogpost va dirigido para los jóvenes con problemas de concentración. Cuando solemos estudiar, el interés nos permite encaminar la actividad mental y los hechos hacia la consecución de nuestras metas.

Pero para erradicar los problemas de concentración en los jóvenes, nuestros cerebros necesitan impedir los señuelos que consideran intrascendentes. Eso es lo que hace la cadena atencional ejecutiva.

¿Qué hacer con los jóvenes con problemas de atención y enfoque? Hoy estamos sumergidos en una sobre provocación de búsqueda de atención. Estamos en una realidad intoxicada, con exceso de información.

Nuestras ideas parecen haber aumentado la necesidad de estar siempre “prendidas”, de recibir cientos de informaciones cada día a las que no se les puede dedicar atención. Sin ahondar en nada, brincamos de una cosa a la otra.

Los jóvenes tienen la misión de compartir el conocimiento y enriquecer el debate

El déficit de atención en la población más joven, es el resultado de un círculo negativo. En él se da más relevancia a la exhaustividad (necesidad de estar en todo, ver lo último) ante la relevancia (lo más importante). Al parecer la concentración lo tiene mal para encajar en este entorno, y más a la hora de estudiar.

Además de la influencia exterior y la sobre provocación, los jóvenes con problemas de concentración nos sometemos a unas inercias de rendimiento tal y como nos invitan a pensar el filósofo surcoreano Byung-Chul Han : “En realidad, lo que enferma no es el exceso de responsabilidad e iniciativa, sino el imperativo del rendimiento, como nuevo mandato de la sociedad del trabajo tardomoderna”.

La sociedad de jóvenes con problemas de concentración

Sentimos la necesidad de estar presente en el ciberespacio, de estar en lo que es tendencia y abarcar todo lo reciente. Y eso es prácticamente imposible hoy en día. Acabamos esparciendo nuestra atención y perdiendo la noción de ver lo que realmente es vital.

Parece que la condición no es la óptima para que nos logremos concentrar. Pero hay formas de lograrlo. Aquí vamos a repasar algunas de ellas.

  1. Empecemos por la curiosidad: Desde la neuro-educación sabemos que la manera más directa de estimular la atención (proceso imprescindible para el aprendizaje) es despertar la curiosidad . Y esto es así debido a que los humanos somos curiosos por la naturaleza. Si algo activa nuestra curiosidad , de hecho que vamos a estar interesados y concentrados en esa novedad. Realmente capturará nuestras ganas de conocer, de indagar, de explorar, de profundizar, de estudiar y, por supuesto, de aprender.
  1. Tomar conciencia y decidir: Concentrarse es también elegir a qué le queremos brindar nuestra atención. Por tanto, estar conscientes es un paso elemental para la concentración. Por ejemplo, si debemos leer o realizar una tarea compleja, optar por no atender a nada ni a nadie durante algunos minutos puede ser una buena estrategia. Eso garantiza estar sólo al tanto del objetivo propuesto durante un lapso de tiempo determinado. Si realmente aquello que se está haciendo nos anima, estamos fluyendo, el tiempo ya no importa. Cuando se está fluyendo no hay devaneo que valga ni necesidad de determinar horarios.
  1. Momentos de nada con movimiento: Hacer un stop para hacer alguna acción física de 10 minutos mínimo puede aportar para volver a concentrarnos en el estudio. Esto es conocido hoy en día como pausa activa. Si la acción física es regular estaremos alcanzando promover la neuroplasticidad y la neurogénesis en el hipocampo. De este modo se facilita la memoria de largo plazo y un aprendizaje más eficaz. Además, esta acción no sólo aporta oxígeno al cerebro mejorando su funcionamiento, sino que genera un feedback de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina que influyen en los procesos atencionales.
  1. Atender a nuestro estado emocional: Hay muchos agentes que influyen en los procesos atencionales y en la concentración. Por ejemplo, como sabemos que la atención guarda una ajustada relación con el nivel de activación, la fatiga, la falta de sueño y las emociones intensas, haber descansado bien y gozar de bienestar emocional facilitan la concentración. Quizá un poco de meditación puede ayudar a concentrarnos mejor. Hoy en día cada vez más se hace importante la práctica del mindfulness.
  1. Efecto biblioteca: Nuestro cerebro es un cerebro colectivo: a veces estudiar con otras personas nos facilita el concentrarnos. Parece que resulta muy favorecedor el entrar en sintonía con los demás. Si lo podemos hacer en lugares adecuados, como bibliotecas, genial. Si no, podemos crear espacios para distribuir la concentración con otras personas, ya sean presenciales o virtuales (encuentros para estudiar).
  1. Puentes de futuro: A nuestra mente le gusta aprender aquello que comprende que va ser de valor para el futuro. Para concentrarnos, podemos pensar en lo beneficioso que será para el futuro lo que estamos estudiando hoy. Imaginar ese futuro nos animará a motivarnos para estudiar en el aquí y el ahora; sin distractores y de forma más eficaz y eficiente.

Si deseas iniciarte en una de las mejores estrategias para lograr el enfoque, te recomendamos que escuches nuestro podcast sobre mindfulness. Además en él se incluye una meditación guiada.

¡Te leemos, deja tu comentario!